La exposición Mater Oblatio, de Soledad Córdoba, está compuesta por fotografías e instalaciones como una ofrenda para reflexionar sobre la maternidad en el sentido de experiencia transformadora, en un diálogo alegórico y atemporal con la colección del Museo Lázaro Galdiano, especialmente con las maternidades Flamencas y con “La virgen Sitial de Mármol” (siglo XVI) de la sala 17.

Las obras fotográficas de Soledad Córdoba que conforman la exposición Mater oblatio entablan un diálogo con las magníficas pinturas de maternidades flamencas de la colección del Museo Lázaro Galdiano, extendiéndose por las diferentes salas del Museo: Pórtico, galería, Arte Invitado y sala 23 (Pintura Flamenca). A lo largo de las salas del Museo se va hilando esta conversación simbólica y atemporal sobre la maternidad unida a los ciclos vitales que van desde la vida a la muerte. Todo este diálogo se configura como un recorrido mágico, místico y vital que se conecta con obras de arte presentes y pasadas, dejando constancia de la realidad atemporal y crucial de nuestra naturaleza humana.
Este proyecto es un homenaje a la mujer creadora, soporte y cimiento de esta sociedad, presentándola con los honores que se merece, dando importancia al proceso de guiar, criar y cuidar. «Se trata de una honda meditación estética sobre la acogida primordial expresada a través de la utilización de nuevos soportes, en texturas más orgánicas, donde los ángulos se han convertido en curvas, en interioridad: la existencia humana se inicia en la casa que es el otro, ese lugar que, en la filosofía de la proximidad de Josep María Esquirol, “evoca el fruto, el vientre materno, la suavidad, la paz y la seguridad” y al que tantas veces volvemos para sentirnos a salvo», explica su comisaria, Zara Fernández de Moya.

Soledad Córdoba (Avilés, 1977) es una artista que utiliza la fotografía como medio para representar nuevas realidades y herramienta para plantear interrogantes sobre la existencia de nuestro ser humano. Se centró en la idea de trascender la realidad a través de la poesía de la imagen con fotografías despojadas de son particularidad, lugares, escenarios y personajes (autorretratos) sustraídos de toda definición objetiva, pero sí convertidos en signos, nodos y enlaces para un universo que se desprende de la realidad y que se fusiona con lo imaginario, lo poético y lo evocador.
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- Comisaria: Zara Fernández de Moya
- Hasta el 24 de noviembre de 2024






