El espacio soñado para los amantes de la escritura, la cultura, el periodismo y la conversación existe y se llama: Espacio Late. Para muchas de las personas que nos dedicamos a escribir, y que solemos hacerlo con frecuencia en el salón de nuestras casas, cafeterías o espacios de coworking, encontrar un lugar inspirador a la par que acogedor y poco pretencioso es algo digno de celebrar. Si, además de poder tomarte un buen café mientras lees, con música agradable, añades el buen vermut y los vinos naturales acompañados de una carta sencilla, el plan está hecho. Pero todo crece cuando descubres su programación cultural, regada de exposiciones, presentaciones de libros y talleres, la cosa es que no quieres salir de allí. Y ahí no acaba: es también una librería de no ficción con una selección muy cuidada que incorpora interesantísimas propuestas traídas de Latinoamérica.
Rocío Periago es periodista y una de las socias fundadoras. Amante de contar historias, escribe artículos y reportajes para diferentes medios, y ayuda a empresas y ONG a diseñar su estrategia de comunicación. A medio camino entre Murcia y Madrid, a punto de volver a dar luz, es una de las mejores embajadoras/anfitrionas de este singular espacio. Con ella hablamos para saber más, para saber por qué y para saber cómo.
¿De dónde surgió la idea de crear Espacio Late?
En el origen del Espacio Late está la Revista Late, una red iberoamericana de periodistas y fotógrafos que se creó en 2017 por un grupo de seis periodistas de seis países latinoamericanos. Esta red ha ido creciendo y evolucionando, permitiéndonos en 2024 abrir Espacio Late en Madrid, el hogar físico de Late, “la casa de la no ficción” y del periodismo narrativo. Mucha gente nos pregunta que de dónde viene lo de Late, y la verdad es que aquí nos aprovechamos de la riqueza de la polisemia. Originariamente, surge de Latinoamérica Escribe, pero también nos gusta vincularlo con su traducción en inglés (late significa tarde), como una alegoría a ese periodismo lento, que llega a los sitios cuando ya ha ocurrido el momento del breaking news. Y ahora, con este espacio físico, nos da mucho juego la idea de café-late y también “late” de latido, de estar vivos.

¿Qué es y qué no?
Solemos decir que Espacio Late no es un bar, aunque puedes tomarte un café o un vino. Espacio Late es, ante todo, una librería. Una librería especializada donde encontrar una selección de libros y revistas de no ficción: desde crónicas y perfiles a ensayos, política, viajes, feminismo, fotografía o música, entre otros temas. Pero también es un lugar donde disfrutar de un buen café de especialidad, de vinos naturales y donde picar algo para comer. También es una redacción abierta. Además, estamos continuamente organizando actividades y talleres que tienen la no ficción como eje principal. En Espacio Late se pueden ver exposiciones de nuestros trabajos, comprar los libros que hacemos y que nos gustan y, sobre todo, es una factoría para la producción de ideas y reportajes.
El otro día nos comentaron que éramos “como una isla” en medio del caos y ruido del centro de Madrid y me gusta la metáfora: ser un oasis, un espacio-refugio donde encontrar buenas historias.
¿Qué importancia tiene lo colectivo, lo comunitario en vuestro proyecto?
Somos una cooperativa formada por seis socios, todos periodistas. Este proyecto es posible gracias al apoyo de los socios que estamos aquí en España, pero también de todas las personas que forman la red de Revista Late repartidos por todo el mundo. Lo colectivo está intrínseco en nuestros orígenes, sobre todo en la idea de crear un proyecto comunitario, creado por periodistas, pero abierto a cualquier persona que tenga interés en la no ficción o que simplemente le apetezca pasar y disfrutar de un rato en el Espacio Late. Es más, nos encanta la idea de tejer red y crear comunidad con otros proyectos e iniciativas con las que compartimos valores y la forma de hacer las cosas.
Además de ofrecer un espacio de librería y cafetería, en el espacio organizáis otras actividades culturales como talleres de escritura, presentaciones… ¿Qué queréis atraer, qué cosas queréis que sucedan en vuestro espacio?
Queremos ser un espacio de referencia para toda persona interesada en la no ficción, con la amplitud y riqueza que puede tener esto. No hablamos solo de la narrativa más tradicional de reportajes o libros, sino que aquí entra la poesía, el teatro, el cine y todos los recursos audiovisuales, la fotografía, la música, etc. Organizamos eventos y actividades culturales muy diferentes, pero siempre intentamos que detrás de cada uno de ellos haya una historia, un vínculo con la no ficción. Es una forma de poner en valor nuestro trabajo y una apuesta por ese periodismo que intenta profundizar, que busca explicar una situación compleja a partir de una pequeña historia.
En tiempos del clickbait, la IA, las fake news y la inmediatez para todo, este proyecto no deja de ser una apuesta por volver a lo analógico, al trabajo bien hecho y en profundidad. Nuestra aspiración es poder dedicarnos a hacer el tipo de periodismo que nos gusta, a contar historias de la forma en que queremos.
¿Cuál es el papel de la narrativa latinoamericana en vuestra selección editorial?
El llamado “nuevo periodismo” americano y, en general, la narrativa latinoamericana tienen un peso muy importante en la no ficción con autores como Tom Wolfe, Gabriel García Márquez, Gay Talese, Joan Didion, Rodolfo Walsh, Truman Capote, etc. u otros más recientes como Martín Caparrós, Leila Guerriero o Juan Villoro (tres maestros de la crónica que además han pasado —o van a pasar próximamente— por nuestro espacio), y estos autores tienen que estar presentes en nuestra librería. Le hemos puesto mucho cuidado a nuestra selección editorial con la idea de tener obras y autores muy variados y representativos: desde Ryszard Kapuscinski a Svetlana Aleksiévich, Roberto Bolaño o Clarice Lispector, entre muchos.
También queremos que haya autores e historias que hablen de todos los continentes, y no solo desde una visión occidental. Aparte, hay libros traídos directamente de Argentina o Cuba y que aquí en España son muy difíciles de encontrar. Mi recomendación es que quien le apetezca conocer más, se acerque al Espacio Late y que, además de disfrutar de un buen café, se dé una vuelta por nuestras estanterías, que seguro encuentra algún autor o libro interesante.
Espacio Late. San Hermenegildo, 5. Madrid







Un comentario
Me encanta la visión tan humana y cercana que has dado de este lugar de encuentro creativo y periodístico que es Espacio Late.
Un lugar para visitar y disfrutar.