CELESTE FARBMAN Y “HOY NACE”, EL PÓDCAST SOBRE CESÁREAS

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Celeste Farbman (Buenos Aires, 1985) es la creadora del pódcast documental Hoy Nace, un espacio sonoro centrado en la experiencia de mujeres que dan a luz a través de cesáreas, producido por Florencia Flores Iborra y Tristana Producciones. Desde Hoy Nace, Celeste busca dar visibilidad a las cesáreas como experiencias válidas y llenas de emociones complejas, explorando temas como el duelo, la resiliencia y las expectativas sociales sobre el parto. A través de cinco episodios, el pódcast presenta historias de mujeres que esperaban partos vaginales, pero cuya experiencia acabó en una cesárea, provocándoles sentimientos de frustración o duelo, además de narrativas de otras mujeres que optaron conscientemente por la cesárea para dar a luz y vieron en esta elección una forma de control y organización en sus vidas.
El proyecto surgió en 2021, inspirado por la experiencia personal de Farbman, madre de una hija de cinco años, tras ser consciente de la falta de espacios en los que discutir las emociones tras una cesárea y el peso de los mandatos sociales sobre cómo debería ser el parto. El objetivo de Hoy Nace es generar conversaciones más ricas sobre las diferentes experiencias de nacimiento y el impacto emocional que muchas veces no se discute abiertamente, en especial en contextos donde la cesárea sigue siendo un tema tabú o polémico en el ámbito de la maternidad en Argentina y otras partes de América Latina.

¿Qué es, para ti, lo mejor y lo peor de la maternidad?

Al momento de decidir gestar, no imaginaba cuán inconmensurable podía ser el amor que despierta un hijo, al menos así fue en mi caso. Y arranco así esta respuesta porque, es cierto, la maternidad tiene momentos agotadores e irritantes, pero la ampliación de los umbrales conocidos de ternura, paciencia y entrega me sorprendieron. Me divierto siendo madre, me conecta con lo más terrenal y simple de la vida.

¿Cómo era tu trabajo antes de ser madre? ¿Y después? ¿Sufrió cambios significativos?

No: mi trabajo como comunicadora en organizaciones de derechos humanos, que es a lo que me dedico desde hace varios años, se sostuvo luego de ser madre, e incluso se intensificó debido al contexto que vivimos en nuestro país y la región. Más allá de esto, también es cierto que mi disponibilidad de tiempo y energía para otro tipo de actividades, que han sido estructurales en mi vida antes del nacimiento de mi hija, como la participación en espacios feministas y de comunicación popular, se transformó radicalmente, y me desafió enormemente poder hallar y crear nuevas formas que se adaptaran a mi realidad y que tuvieran sentido en este momento. Entrevistar a mujeres madres, plantear interrogantes que dinamicen el debate en torno de los mandatos que atraviesan la gestación y la maternidad en general, y hacerlo en formato pódcast, tiene que ver con esas nuevas formas que mencioné más arriba.

¿De dónde nace este pódcast? ¿Cuál fue tu experiencia personal?

Hoy Nace surgió tiempo después del nacimiento de mi hija. El embarazo fue complejo, especialmente el último tramo, debido a un diagnóstico de preeclampsia. Y a pesar de entender la gravedad del asunto (de hecho tuve que internarme en una oportunidad, semanas antes del parto, por sufrir constantes picos de presión), mi única expectativa era parir por vía vaginal. Yo no consideraba la posibilidad de recibir a mi hija en un quirófano. Pero no solo deseaba un parto, además quería que ese parto fuera de determinada manera: sin intervenciones que no fueran absolutamente necesarias, sin anestesia y con libertad de movimiento en todo momento. Lo cierto es que, en Argentina, la violencia obstétrica es una realidad con la que convivimos las personas gestantes, entonces, esa alarma la tuve permanentemente encendida, y por momentos me llevó a malinterpretar ciertas decisiones. Pero no solo atravesé una cesárea, que durante mi embarazo representaba el peor escenario posible, sino que fue de urgencia, mucho antes de la fecha prevista, y a raíz de eso, mi hija debió quedarse internada en neonatología. Me sentía una madre maldita, y me culpé mucho por todo lo que nos pasó. Estaba muy resentida, y cada relato de parto que llegaba a mis oídos, solo revolvía la herida. Darme cuenta de todo esto me llevó a entrevistar a mis amigas y a las amigas de mis amigas, que también habían transitado por experiencias similares, y transformar en colectivo una vivencia personal.

¿Qué es lo que más te ha sorprendido de las vivencias relatadas en los cinco capítulos del pódcast?

Primero, algo que no es una novedad: la importancia que tiene poner en palabras la propia experiencia, sacar del ámbito privado aquello que nos duele. Ese acto, en sí mismo, me parece muy conmovedor y muchas de las entrevistadas manifestaron haber podido reconfigurar sus partos por cesárea por el solo hecho de contarlo frente a un micrófono. Después, hubo relatos que me sacudieron ciertas estructuras, tal vez conservadoras, que yo misma tenía en relación a los nacimientos. El episodio 3, que reúne testimonios de mujeres que programaron sus cesáreas por diferentes motivos, fue uno de esos. Me pareció sumamente interesante la tensión que algunas plantearon en relación al derecho a decidir sobre nuestros cuerpos, y un discurso muy actual —al menos en ciertos sectores sociales— que plantea el retorno a un estado de naturaleza (como si eso fuera posible), que apela a nuestra animalidad como mujeres y que, en definitiva, redunda en una mirada biologicista y esencialista de la condición humana. Por supuesto que ni ese episodio ni el pódcast en general buscan ser conclusivos en ningún aspecto, ¡para nada! Pero sí me parece estimulante, como comunicadora y feminista, habilitar el juego y la discusión.

¿Crees que existe una cierta desconexión entre las expectativas de las mujeres ante sus partos y la realidad que se impone llegado el momento?

Muchas veces, si, y esa distancia que se genera entre lo imaginado y lo que realmente sucede, genera mucha frustración. Se vive como un duelo, y creo que son muchas las dimensiones que se ponen en juego ahí. Pienso que es prácticamente imposible no depositar en el nacimiento de nuestros hijos e hijas la expectativa de que todo suceda de determinada manera, ¿qué persona, estando embarazada, no fantasea con ese momento? Y, claro, cuando las cosas salen radicalmente distintas, la frustración aparece inevitablemente. Ahora, en la configuración de la idea sobre cómo debería ser ese nacimiento, es donde opera desde la circulación de información (afortunadamente, y en esto le debemos todo al movimiento feminista que documentó la violencia obstétrica y conquistó derechos), hasta referencias a prácticas ancestrales —imprecisas temporal y geográficamente— que se presentan como lo puro, como el lugar natural a donde debemos retornar como humanidad (acá recomiendo enfáticamente leer a una autora y oyente del podcast, argentina también, Marina Larrondo, que este año publicó el libro La suerte de tu lado, donde amplía todo esto que estoy diciendo acá). Es un desafío poder desmarcarse de los mandatos acerca de lo que es una buena madre, o más bien, una buena parturienta; por otro lado, cada cual tiene el derecho de transitar su embarazo como le dé la gana, el tema es poder visualizar que no es posible controlar todo en ese momento y que no existe una norma, quiero decir, no hay nacimientos buenos y malos, mejores o peores. Me parece que no debemos perder de vista eso.

¿Cómo esperas que Hoy Nace contribuya a erradicar tabúes o a generar nuevas conversaciones sobre los partos por cesárea?

Con Florencia Flores Iborra, que es la productora de Hoy Nace, siempre repetimos la misma frase: este es el podcast que nos hubiese gustado escuchar en nuestros puerperios. En aquel momento, las lecturas a las que accedía mediante las redes sociales, por ejemplo, hacían referencia a teorías pseudocientíficas que por supuesto señalaban el daño emocional que sufriría mi hija por haber nacido prematura, por cesárea, y haber estado internada. Ese tipo de discursos, a una persona que está en pleno puerperio, alimentando a su hija con jeringas porque no logra succionar la teta, la destroza. Entonces, si, nosotras nos propusimos introducir otros relatos, otras miradas, que pudieran empatizar con todas estas madres que, como yo, nos sentimos malditas, sin suerte, y lo peor de todo, responsables de lo que estaba sucediendo.

¿Cómo crees que procesan las mujeres cuyos testimonios forman parte de tu pódcast sus experiencias de parto?

Cuando comenzamos a pensar a quiénes entrevistar, nos importaba que tuvieran perfiles distintos, con miradas distintas acerca de los embarazos y los partos; hay relatos de mujeres que programaron sus cesáreas, otras que intentaron por todos los medios parir por vía vaginal y no lo lograron, otras que habían planificado sus partos en el domicilio, mujeres que habían sido madres muy jovencitas, cuarenta años atrás, cuando ni se hablaba del derecho a decidir cómo parir… Creo que esa diversidad conformó un coro muy interesante de experiencias que permite identificarse con uno u otro relato a lo largo de los episodios. Todas las protagonistas del pódcast, a la hora de realizar las entrevistas, tenían hijos e hijas de por lo menos un año. Ese tiempo transcurrido les había permitido reflexionar, revisar su propia historia, y la verdad que fueron muy generosas a la hora de compartir todo eso conmigo. Cada una la llevó diferente.

¿Qué tipo de reacciones recibes de las/los oyentes de Hoy Nace?

La recepción de las oyentas está siendo lo más gratificante del lanzamiento de Hoy Nace. A diario nos llegan mensajes por redes sociales contando que, escuchar los episodios, les había permitido sanar sus propias cesáreas. También tuvimos mensajes de mujeres embarazadas, que tenían por delante cesáreas programadas por temas de salud, y que el podcast les estaba permitiendo llegar a la fecha más tranquilas, más reconciliadas con lo que les estaba pasando. También recibimos mensajes de profesionales de la salud mental perinatal, porque consideraban que eran testimonios que colaboraban con los procesos de las mujeres que acompañaban… Hasta ahora las reacciones siempre fueron muy positivas, de agradecimiento y respeto. Creo que son voces que faltaban en la trama discursiva actual acerca de las maternidades. En el último episodio, que hablamos sobre cesáreas y neonatología, nos preguntamos cuánto cambíaran nuestras percepciones de los nacimientos si el aparato que se pone en marcha cuando te embarazas, que va desde los servicios de salud hasta la reconfiguración de tu algoritmo en las redes sociales, no negara aquello que le incomoda. Y creo que todas nosotras, con la comunidad de las oyentes incluidas, somos un poco eso: voces disonantes en un territorio históricamente edulcorado y a la vez fértil para construir maternidades realmente libres.

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VICTORIA GABALDÓN

Madre de Julieta y Darío, periodista y escritora. Creadora de MaMagazine, orgullosamente apoyada por una tribu de comadres poetas, escritoras, fotógrafas, creativas, ilustradoras, psicólogas, docentes y periodistas especializadas en maternidad.

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