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“SILBIDO EN EL VIENTO OSCURO”: MATERNIDAD, MÁRGENES Y MEMORIA

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Las periferias no son solo un lugar en el mapa, sino una manera de existir. Son calles sin nombre en la literatura, edificios de hormigón donde el tiempo parece detenido, miradas esquivas que se pierden entre el ruido de la gran ciudad. En Silbido en el viento oscuro (Círculo de Tiza, 2025), la escritora noruega Maria Navarro Skaranger (Oslo, 1994) ilumina esos espacios olvidados y a sus moradores, y les devuelve su dignidad a través de una escritura que es, al mismo tiempo, áspera y profundamente conmovedora. Hija de padre chileno y madre noruega, la autora estudió en la Academy of Creative Writing en Hordaland y Literatura Comparada en la Universidad de Oslo. Hizo su debut en la novela con Todos los extranjeros tienen las cortinas cerradas, galardonada con el First Novel Prize y adaptada al cine en 2020. Su segunda obra, El libro del dolor, recibió en 2020 el Premio de Literatura de la Unión Europea y el Oslo Prize. En 2021, publicó Emily siempre, finalista del Booksellers Prize y del Young Critics Prize. Su cuarta novela, Silbido en el viento oscuro, traducida al español por Ana Flecha Marco, es un sentido retrato de varias mujeres cuyas vidas transcurren en los márgenes de la sociedad explorando sus luchas, silencios y resiliencia, iluminando la vida de madres y abuelas que, aunque invisibles tradicionalmente, sostienen las estructuras familiares y comunitarias. Las periferias urbanas, con sus apartamentos estrechos y sus calles cubiertas de grafitis, reflejan la realidad de quienes habitan estos ambientes. Con una narrativa impregnada de oralidad y crudeza, esta historia manifiesta que la invisibilidad es también una forma de violencia, y que contar estas historias es, en sí mismo, un acto de resistencia.

En esta entrevista, hablamos con ella sobre la maternidad en los márgenes, la literatura como espacio de reivindicación y la necesidad de mirar hacia donde pocos quieren hacerlo.

¿Cuántos hijos tienes y de qué edades?

Tengo dos hijas. Inés, mi hija mayor, tiene 5 años, y mi hija menor, Eva, acaba de cumplir un año.

¿Qué es, para ti, lo mejor y lo peor de tu maternidad?

Lo mejor: Estoy muy orgullosa de haber podido formar mi propia familia. Me encanta ver que mis hijas se tienen la una a la otra. Son hermanas, y ese es un vínculo más poderoso que el de madre e hija. Lo peor: La lucha constante con el tiempo. No tengo tiempo para escribir, leer, hacer ejercicio… como demasiado rápido.

¿Cómo era tu trabajo antes de ser madre? ¿Y después? ¿Sufrió cambios significativos?

Como escritora, tengo un trabajo flexible y organizo mi propio horario. Con las niñas, solo puedo trabajar cuando están en la guardería. Y mi hija de un año aún no ha empezado la guardería, así que ahora estoy en casa con ella. Desafortunadamente, no logro avanzar en mi trabajo en este momento. Pero desde que me convertí en madre, me volví mucho más eficiente. Así que cuando tengo tiempo para escribir, lo aprovecho al máximo.

¿Cómo fue el proceso de escritura de Silbido en el viento oscuro? ¿Te sorprendió algo en el camino?

Cuando terminé de escribir mi anterior novela Emily forever, sabía que quería seguir escribiendo sobre ella. Así que comencé a escribir sobre Emily, pero en realidad me sentía más curiosa y conectada con la madre; me resultaba más fácil escribir sobre ella. Entonces, el libro terminó centrándose en la madre. No tengo un plan cuando escribo. Es casi como si siguiera la novela, como si ella misma creara sus propias reglas y su propio lenguaje. Pero puedo decir que escribí hasta el final, hasta la última página, solo unos días antes de enviarlo a imprenta. Estaba agotada, emocional y físicamente, porque estaba embarazada.

La maternidad en tu novela se muestra en sus múltiples formas: protectora, vulnerable, fracturada. ¿Qué querías transmitir sobre el rol de la madre en estos entornos urbanos y marginales?

Ser madre es difícil. Intento dar lo mejor de mí, pero a menudo siento que lucho con ello. Ahora soy una escritora muy privilegiada, aunque crecí en el mismo barrio y entorno que mis personajes. Hoy en día se habla mucho de “tomar el control” de nuestras vidas, de que si tienes un mal día, debes empezar a hacer ejercicio, comer mejor, etc. Se ha convertido casi en un eslogan. Pero mis personajes viven en una realidad completamente diferente: Están lidiando con una pérdida total de control en sus vidas, constantemente. Es como si siempre estuvieran intentando levantarse de nuevo, tratando de encontrar una forma de sobrevivir.

Hay una sensación de soledad profunda en los personajes femeninos. ¿Dirías que es una constante en tu literatura?

Sí, absolutamente. Creo que la soledad está muy relacionada con estos suburbios, márgenes y ciudades satélite. En Oslo, particularmente, las ciudades satélite fueron una gran parte del movimiento socialdemócrata en los años 60. Los apartamentos eran de alto nivel y se pensó que serían excelentes para la clase trabajadora. Había grandes planes: piscinas en la azotea, cines en los sótanos… Pero el dinero se acabó. No sé qué pasó. Crecí en estas zonas, que ahora están muy estigmatizadas. No había centros de reunión, ni cafés, solo apartamentos. Nadie creía en el sistema ya… La gente vivía en pequeños departamentos, encerrados. Para mí, esto representa una soledad profunda y existencial: caminar entre los enormes bloques de edificios.

Tu manera de escribir captura la dureza y la crudeza de la vida en los márgenes, pero también la ternura de los afectos cotidianos. ¿Cómo trabajas ese equilibrio?

No lo sé, escribo sobre lo que conozco. La gente en los suburbios y los márgenes también lleva vidas normales. Estas mujeres no viven vidas extraordinarias, no trascienden su clase social para empezar una nueva vida. No forman parte de bandas criminales. Viven en la sombra. Creo que eso es más interesante que las historias sobre hombres.

Como escritora con raíces multiculturales, ¿sientes que las mujeres de tu literatura cargan con una identidad doble, dividida?

No lo sé, tal vez aún no. Creo que he evitado escribir sobre la lucha de ser “multicultural” en mis libros. No sé cómo abordarlo. Pero sí, personalmente, me siento muy dividida.

¿Cómo ves la representación de la maternidad en la literatura nórdica actual? ¿Hay algo que crees que todavía no se está contando?

La literatura sobre maternidad desde una perspectiva de clase media o altamente educada es, por supuesto, la más visible. Se plantean preguntas como: ¿es el momento adecuado para tener un hijo?, ¿debo dar a luz en casa o en el hospital? Pienso que hablamos demasiado poco sobre las diferentes formas de maternidad. La maternidad de Emily y Sidsel también es valiosa y digna. Tienen vidas interiores ricas. Sí: Sidsel está luchando, pero ha logrado formar su propia familia, ha construido su vida. No es la típica familia heteronormativa con un hombre, una casa y un perro. Su familia es Emily y su nieto Liam. Creo que eso es muy poderoso y significativo.

maria navarro skaranger

 

María Navarro Skaranger construye magistralmente las vidas solitarias en las periferias de las grandes ciudades. Sus libros retratan con precisión quirúrgica los apartamentos estrechos, las calles cubiertas de grafitti, todo lo que convive con los personajes invisibles que habitan en los márgenes de las sociedades desarrolladas. Más difícil es retratar el mundo interior de quienes los habitan, algo que requiere empatía y una mirada tan implacable como compasiva. La joven revelación de las letras noruegas encuentra en este libro una voz que está del lado de los indefensos, para que veamos lo que ellos ven, arrojando luz sobre las vidas sin suerte.

Silbido en el viento oscuro es un retrato salvaje y profundamente conmovedor de una mujer, una madre, una abuela, una de tantas mujeres que nunca tendrán un hueco en la historia porque su existencia parece estar condenada al silencio.

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VICTORIA GABALDÓN

Madre de Julieta y Darío, periodista y escritora. Creadora de MaMagazine, orgullosamente apoyada por una tribu de comadres poetas, escritoras, fotógrafas, creativas, ilustradoras, psicólogas, docentes y periodistas especializadas en maternidad.
Creadora de MaMagazine, orgullosamente apoyada por una tribu de comadres poetas, escritoras, fotógrafas, creativas, ilustradoras, psicólogas, docentes y periodistas especializadas en maternidad.

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