Las mujeres que conviven con algún tipo de discapacidad y quieren ser madres, ¿tienen realmente esa libertad? ¿Es el derecho sexual y reproductivo un derecho efectivamente reconocido? Durante décadas se han practicado incluso esterilizaciones forzadas, y luego están los propios miedos, los estigmas, prejuicios, capacitismos, paternalismos. Discriminación. Aunque también hay apoyos, aprendizaje de destrezas y autonomía. Y hay mujeres que se sobreponen a los obstáculos que aún persisten y reivindican su derecho a la maternidad.
En torno a este tema, la recién nacida compañía Sino, que integran artistas con alguna discapacidad, nos trae a Teatro del Barrio su obra homónima, Sino, el jueves 18 de septiembre y el miércoles 15 de octubre.
Cuando una mujer, aparte de ser mujer, tiene discapacidad, tiene aún mucho más que contar acerca del hecho de sentirse o no una mujer plena, de ser o no madre, de poder o no serlo, de querer o no querer, de hacerlo “bien” o “mal”, de que la dejen o no. Blablablá…. Unas Sí otras No, pero Todas viven la maternidad en su piel. O, ¿viven en un mundo infantil como estas niñas eternas de las que Populi habla? ¿Son válidas como procreadoras para Populi? ¿Y para ellas mismas? ¿Y si solo lo sueñan? ¿Y si todo es un juego? ¿Quién es Populi? ¿Y si todo es verdad? ¿Y sus madres?
Angélica, Clara, Rosa, Alma, Camino, Margarita y Luz encarnan a siete mujeres diversas con cuerpos diversos y vivencias diversas, y un sino común.
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