OLGA PORTELLA, MARGARET ATWOOD Y TRES HISTORIAS EXTRAVAGANTES

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Olga Portella es editora para la colección infantil y juvenil de Duomo Ediciones. Además de eso, ha sido madre recientemente. Hoy, hablamos con ella para saber los puntos en común entre maternidad y edición, pues los hay, y muchos. Hace pocos meses, Olga fue responsable de la edición en España de un libro que nos robó el corazón, por su calidad literaria, por sus ingeniosas historias y porque lo firma, para todos los públicos, la afamada escritora de El cuento de la criada Margaret Atwood.

Autora prolífica (ha publicado más de cuarenta obras de poesía, ensayo y ficción), Margaret Atwood (Ottawa, 1939), en su faceta quizá menos conocida, ha publicado un libro dedicado al público infantil titulado Tres historias extravagantes. Esta edición está bellamente ilustrada por el dibujante y caricaturista serbio Dušan Petričić (The New York Times). No es su primera vez: a finales de los años 70 publicó un cuento llamado Up in the tree, escrito e ilustrado por ella misma, para su pequeña hija Eleanor.

Si quieres conocer las facetas más personales tanto de Olga como de Margaret Atwood, te animamos a leer esta entrevista y a echar un vistazo a la galería de imágenes, en las que descubrirás a la pequeña Margaret, quizá ya soñando con los mundos que nos regalaría a través de sus libros años después.

¿Cómo era tu trabajo antes de ser madre y cómo es después de serlo? ¿Ha afectado la maternidad a tu trabajo?

El trabajo antes y después de ser madre es el mismo: trabajo como editora para la colección infantil y juvenil de Duomo ediciones. Muchos libros cocinándose, autores que se van sumando al catálogo, reuniones, proyectos de fomento de la lectura, actividades en las librerías… He vuelto a la oficina y parece que todo sigue igual.

Lo que creo que sí ha cambiado durante el permiso por maternidad es la manera de medir el tiempo. Los meses que estás fuera de la oficina, tras el parto, tienes la sensación de que el mundo se para. Pero no es así. Un día ves que sin ti la noria ha seguido girando y tú tienes que volver a saltar dentro. Y ahora, siendo madre y trabajadora, te das cuenta de que el día es limitado y que 24 horas no dan para tanto.

Tu maternidad es reciente pero, ¿distingues ya si tu experiencia maternal deja alguna huella en tu forma de trabajar?

Imagino que todavía es pronto para verlo. Aunque estoy segura de que mi experiencia como madre-lectora acabará afectando en la manera de elegir y editar los libros infantiles. Es algo que he visto en muchos compañeros de trabajo. Como madres/padres, siempre apreciaban detalles o buscaban enfoques, que como editores quizás no habrían visto tan rápido. Vivir los libros infantiles desde el otro lado enriquece la mirada del editor.

¿Cómo definirías el trabajo de la editora?

El trabajo de editor se acerca bastante a lo que pueda hacer un malabarista en un circo. Mucha concentración para manejar millones de temas a la vez. Pero a diferencia del malabarista, creo que el buen editor es el que hace todo este trabajo fuera del escenario. Para mí, un buen editor es invisible y, desde la sombra, su mayor logro es encontrar al mejor equipo para cada libro (autores, ilustradores, traductores, diseñadores, correctores, impresores).

¿Se puede comparar el trabajo de edición con el embarazo? ¿Y el nacimiento de un libro con el de un bebé?

Sí. La verdad es que infinitas veces hablamos con los autores de los libros diciendo “nuestros hijos”, o vamos a imprenta y lo llamamos “el parto del libro”. Yo creo que sobre todo es porque en ambos casos tanto la ilusión con la que se construye el proyecto como el tiempo de espera son enormes. Cuando el libro llega de imprenta, una vez terminado, es un momento mágico que siempre esperamos con muchos nervios. Sabemos los materiales con los que se ha impreso, las medidas exactas, páginas, diseño, acabados… pero verlo convertido en objeto es una maravilla.

Además, los libros llevan un cachito de todos los que han participado en su creación. Cada uno deja su huella. Igual que con los hijos.

¿Cuál es el proceso de elaboración de un libro como Tres historias extravagantes de Margaret Atwood? ¿Cuál es el proceso desde que elegís publicarlo hasta que se edita?

En Duomo publicamos libros de autores nacionales (María Menéndez-Ponte, Pedro Mañas, Susanna Isern, Jaume Copons…) y también traducimos obras de autores internacionales. Se trata de dos procesos de edición muy distintos.

En el caso de Tres historias extravagantes de Margaret Atwood, el libro nos llega a través de su editor original. Normalmente es en las Ferias (Frankfurt, Bologna o Londres) cuando nos reunimos con nuestros compañeros del sector y nos presentan sus novedades. Así fue como descubrimos que Margaret Atwood tenía también una carrera como autora de libros infantiles.

Una vez contratado el libro, toca buscar a los colaboradores perfectos. En este caso, la misión más complicada fue encontrar al traductor puesto que, en Tres historias extravagantes, Margaret Atwood se divierte con el lenguaje y decide construir los tres cuentos a base de aliteraciones, rimas y juegos de palabras. Por suerte dimos con Marcelo Mazzanti, al que la crítica ha felicitado por la traducción.

¿Qué libro recomendarías a quien no le gusta leer?

A los niños que no les gusta leer, les recomendaría No leeré este libro de Jaume Copons y Òscar Julve. Aunque creo que lo mejor es no recomendar libros a quien no le guste leer. Intentar no ser nosotros quien pongamos un libro en sus manos sino crear situaciones en las que este se vea envuelto de libros y pueda escoger, equivocarse o acertar. Creo que, cuando a alguien no le gusta leer, el problema es que no han encontrado el libro correcto. No es que no les guste leer; es que no les gusta lo que han leído.

¿Podrías darnos algún consejo para fomentar el amor por la lectura entre los más pequeños?

Estoy segura de que no existe consejo válido ni receta mágica. En casa lo que estamos haciendo es lo que vivimos como niños: asegurarnos que hay libros por todas partes.

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Margaret Atwood de picnic en 1941.

 

Archivo de Margaret Atwood, cedida por Duomo Ediciones

Margaret Atwood en 1942.

 

Archivo de Margaret Atwood, cedida por Duomo Ediciones

MARGARET ATWOOD

La pequeña Margaret Atwood en 1945.

 

Archivo de Margaret Atwood, cedida por Duomo Ediciones

MARGARET ATWOOD

Margaret con sus hermanos Harold y Ruth, 1952.

 

Archivo de Margaret Atwood, cedida por Duomo Ediciones

Ilustración de Tres historias extravagantes.

MARGARET ATWOOD

Ilustración de Tres historias extravagantes.

Ilustración de Tres historias extravagantes.

MARGARET ATWOOD

Juegos de palabras y aventuras imposibles plagan estos tres ingeniosos cuentos de Margaret Atwood, ilustrados por Dušan Petričić. Los lectores quedarán cautivados con Ramsey, Bob y Vera y las increíbles hazañas que logran llevar a cabo.

Las ingeniosas historias de esta experta narradora de cuentos divertirán a lectores de todas las edades mientras se les traba la lengua con tantas aliteraciones.

Una joya para todas las edades de la aclamada autora de El cuento de la criada.

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