Imagen: Mukul Dube

LAS GAFAS MORADAS DE NIVEDITA MENON

Para leer Salud emocional

Cada vez que miro hacia la estantería y veo el libro de Nivedita Menon Ver como feminista de la mano del ¿Acaso no soy yo una mujer»? de bell hooks, cada vez que pienso que van de la mano, me viene a la mente esa frase, desconozco si ya manida pero siempre acertada y gráfica, de mirar las cosas con las gafas moradas del feminismo. Y pensando en eso, en las gafas moradas, me di cuenta de que no solo veía con las gafas moradas desde hace años, sino que, además, también desde hace un par de años elegí inconscientemente ese color para el par de gafas que me adornan la cara y me cubren los ojos. Y voy y caigo en esa casualidad hoy. A veces, todo pasa muy lento.

bell hooks nació en el año 1952, el año en el que nació mi madre. Escribió esta obra en su juventud, en el año 1981, el año en que nací yo. Eso impresiona. Por los años que son y por los años que hace. A mí me impresiona que disfrutemos ciertos derechos (y los que nos quedan) sin cuestionarlos, derechos conseguidos en una guerra que hace tampoco muchos años se viene librando, sobre todo porque antes no existía ni siquiera el campo de batalla en el que levantar las armas. bell hooks no era una activista cualquiera: era una mujer teorizando sobre un feminismo de segunda ola con el hándicap de hacerlo no solo como mujer, sino con una perspectiva de género: el de la mujer negra. No sé si algún día llegaremos a entender de verdad todos los matices que hacen que su lucha feminista no sea como la de las mujeres blancas, básicamente porque a ellas se les impuso una carga extra: la de la lucha antirracista, que debía imponerse como prioridad en su agenda. A día de hoy todavía tenemos mucho que leer, mucho que desaprender y mucho que escuchar para liberarnos de prejuicios y entender lo que querían decir con eso de que la lucha no era lo mismo para todas.

Nivedita Menon, Nivi para sus alumnos, es profesa de Pensamiento Político en la Jawaharlal Nehru University, en Delhi. No es la única mujer en su familia dedicada al activismo: su hermana Pramada es una conocida activista queer y su hermano Dilip es historiador en la University of Witwatersrand (Sudáfrica). Aquí manda la casta, pero no el opresivo sistema social indio sino la de un linaje educado en la lucha por la justicia. Nivedita es una de las cofundadoras del blog kafila.online, en el que es una comentarista activa y está activamente involucrada en los movimientos ciudadanos y democráticos de la India.

Con la inestimable ayuda de la editorial consonni queremos hacerte partícipe de las palabras que Nivedita nos ha concedido en esta entrevista cargada de futuro.

 

¿Cuál es la semilla de su interés en el feminismo y en el activismo político por la igualdad?

He estado involucrada en política, escribiendo y estudiando sobre ella desde hace décadas y siempre lo he hecho a través de una lente feminista. Este libro es mi primera publicación no académica y en él he querido plasmar todos mis aprendizajes y experiencias como activista política feminista.

¿Qué significa ver como una feminista? ¿Cómo podemos empezar a ver el mundo a través de esa lente?

Cuando una «ve» el mundo como una feminista, con la mirada de una feminista, la sensación es como la de activar la función «Mostrar formato» en Microsoft Word. Lo que se muestra es el arduo y complejo formateo que sucede bajo la superficie aparentemente tersa y completa que es el orden social. Una perspectiva feminista reconoce que la organización jerárquica del mundo en torno al género es clave para el mantenimiento del orden social, que vivir vidas marcadas como «masculinas» o «femeninas» es vivir realidades diferentes. Es reconocer también que, además de la injusticia derivada del género, existen múltiples desigualdades estructurales que subyacen a este orden social. Una forma de comenzar a ver como feminista sería escuchar, leer y aprender de lo que las feministas han dicho y hecho en diferentes lugares y épocas. Sentirnos interpeladas como parte de la historia de la que somos producto, insertándonos en dos siglos de narrativas densas e intrincadas de luchas y celebraciones que trascienden las fronteras nacionales. Y, por supuesto, creer que el cambio es posible y trabajar por él en todos los niveles. En definitiva, ver como una feminista no es estabilizar, sino desestabilizar. Cuanto más entendemos, más se mueven nuestros horizontes.

¿Cómo puede un hombre llevar esas mismas gafas para que pueda ser capaz de ver lo que una mujer ve, sentir lo que una mujer siente, vivir lo que una mujer vive?

Huelga decir que no solo las «mujeres» pueden adoptar el feminismo como una perspectiva política y una forma de vida; los varones que elijan hacerlo deben posicionarse en contra de los privilegios que de otra manera podrían haber dado por sentados. Por consiguiente, el feminismo no va de varones y mujeres individuales, sino de entender los modos en que «varones» y «mujeres» se producen e insertan en patriarcados que cambian de forma en cada época y cada lugar.

¿Cuáles son las principales diferencias entre entender el concepto de familia que usted tiene como feminista y aquel otro concepto de familia tradicional que prevalece en la sociedad india?

La familia patriarcal y heterosexual es la institución que mediante el matrimonio sostiene el orden social dominante basado en la desigualdad. Este orden social reconoce, con acierto, que el deseo no heterosexual y el desafío de las expectativas de apariencia «adecuada» a un género son, de hecho, señales de una negativa a participar en el negocio de reproducir la sociedad con todas sus identidades existentes intactas. En este contexto, la familia impone de forma rígida sistemas de herencia y descendencia; las personas —hijos, hijas, esposas y maridos— son recursos que están estrictamente unidos por la violencia implícita y explicita de esta estructura. Tendemos a dar esta estructura por sentada, y solo se hace obscenamente visible en circunstancias extraordinarias. Como feministas, debemos reivindicar la capacidad y la fuerza de mujeres y varones para vivir de forma que el matrimonio sea una elección voluntaria y que sea posible formar comunidades alternativas que no se basen en él.

¿Qué lugar ocupa el deseo de la mujer en la agenda feminista?

En relación con el deseo, una de las claves del feminismo reside en abandonar la idea de que la conducta sexual «normal» proviene de la naturaleza y no tiene nada que ver con la cultura o la historia o las elecciones humanas. Si abandonamos la idea de que solo la heterosexualidad es normal y que todos los cuerpos son claramente masculinos o femeninos, más y más tipos de cuerpos y deseos se harán visibles. Quizás también un mismo cuerpo podría, a lo largo de una vida, cambiar de identidad y de deseo. Si reconocemos que la heterosexualidad «normal» se construye con dolor y se sostiene mediante una serie de controles culturales, biomédicos y económicos, y que esos controles ayudan a sostener jerarquías existentes de clase, casta y género, entonces tenemos que aceptar que todos y todas somos o podemos ser queer. Recurro a este término para definir un movimiento político que subraya la fluidez (potencial y actual) de la identidad sexual y el deseo sexual. Este término sugiere que todos los tipos de deseo e identificación sexual son posibles y todos tienen coordenadas socioculturales e históricas.

¿Cuáles son los principales avances respecto a igualdad de género y  justicia en los últimos 20 años en India? 

Existen varios avances y conquistas fruto del arduo trabajo de feministas. Por citar algunas:

1. Ley de Igualdad Salarial de 1976 (mismo salario por mismo trabajo).

3. La Ley de reconocimiento de castas y tribus (Para la prevención de atrocidades) de 1989, que se ocupa, entre otras cosas, de la violencia sexual habitual que enfrentan las mujeres de las comunidades dalit y adivasi (pueblos indígenas) derivada del orden de castas establecido por el hinduismo.

3. Ley de Violencia Doméstica de 2005 (que otorga a las mujeres derechos de residencia en el hogar matrimonial)

¿Qué movimientos feministas se dan en India hoy en día y cuál es su significado? 

Existe numerosos y diversos espacios, prácticas, organizaciones y discursos feministas en India actualmente. La suma total de las intervenciones separadas y a veces conjuntas por parte de las mujeres de los partidos de izquierda, las ONG feministas y las vinculadas al VIH/sida, los grupos e individuos feministas y queer no financiados, los grupos de derechos democráticos, los institutos de investigación feministas y los programas de estudios de mujeres (aunque no todos los programas de estudios de mujeres son feministas) han dado lugar a un espacio feminista distintivo en la esfera pública india, marcado tanto por el disenso como por el acuerdo en varios temas. El nivel, la intensidad y la eficacia del compromiso varían mucho entre los diversos públicos, que incluyen una población angloparlante muy activa en el ámbito de la política nacional, una población hablante de hindi y otros públicos que hablan otros idiomas en distintas regiones de la India; cada una de estas poblaciones debe estudiarse de modo especifico.

VER COMO FEMINISTA

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VER COMO FEMINISTA, NIVEDITA MENON

Incisivo, ecléctico y políticamente comprometido, Ver como feminista es un libro audaz y de amplio alcance.
Para la escritora Nivedita Menon, el feminismo no se trata de un triunfo final sobre el patriarcado, sino de una transformación gradual de la esfera social decisiva para que las antiguas estructuras e ideas cambien para siempre.
Este libro reivindica el mundo a través de una lente feminista, entre la experiencia concreta de la dominación sobre las mujeres en India y los grandes desafíos del feminismo global. Desde las acusaciones de acoso sexual contra figuras de fama internacional hasta el reto que la política de castas implica para el feminismo, desde la prohibición del velo en Francia hasta el intento de imponer la falda a las jugadoras como vestimenta obligatoria en las competiciones internacionales de bádminton, desde la política queer hasta los sindicatos de trabajadoras domésticas o la campaña Pink Chaddi, Menon muestra con destreza los modos en que el feminismo complejiza y altera definitivamente todos los campos de la sociedad contemporánea.

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