RUTH BADER GINSBURG, ETERNA

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Un acceso de tos me ha despertado a las cinco de la mañana. Me he levantado, he bebido agua y he intentado dormir de nuevo. Como no conseguía conciliar el sueño, he cogido el móvil y he abierto Instagram. Lo primero que me he encontrado es el retrato que Joan Baez hizo de Ruth Bader Ginsburg y, en los comentarios, un corazón roto.

ruth bader ginsberg
RBG por Joan Baez

 

De pronto, todo se ha llenado de frases célebres, imágenes y mensajes de condolencias hacia Notorius RGB, que fallecía en su casa a los 87 años, víctima de un cáncer de páncreas y convertida en un icono inesperado de la cultura pop y el feminismo. Suave y dura a partes iguales, luchó incansable por la defensa de la igualdad de género y  contra la misoginia institucionalizada -una batalla, por desgracia, todavía no ganada por completo-.

Ruth fue jueza de la Corte Suprema de los Estados Unidos -la segunda mujer en ocupar un escaño en esta corte-. Junto a su marido, el abogado Marty D. Ginsburg (fallecido en 2010), tuvo dos hijos: Jane y James.

Desde MaMagazine queremos honrar su memoria y recuperar algunas de las declaraciones que Ruth dejó durante una charla en la Universidad de Stanford en el año 2017.

 

 

Sobre el nacimiento de su hija Jane: “Jane tenía 14 meses cuando empecé en la facultad de Derecho. Empezaba en la facultad a las 8.30 de la mañana y trabajaba  duro hasta las 4 de la tarde, luego volvía a casa y era la hora de Jane. Así que jugaba con la niña y, cuando Jane se iba a la cama, más temprano que la mayoría de los niños, yo estaba feliz por volver al trabajo. También me di cuenta de que había algo más en la vida aparte de estudiar duro. Me di cuenta de una manera devastadora, cuando esta pequeña niña mía se arrastraba por el suelo y (de repente) descubrí que tenía la boca llena de naftalina. Acababa de guardar unos jerseys en el cajón. Tuve que llevarla al hospital de la ciudad de Cambridge para que le hicieran un lavado de estómago. Recuerdo haberla oído gritar. Esto hizo que me diera cuenta de que hay otras cosas en la vida además de la facultad de Derecho. Cada parte de mi vida era un respiro de la otra. Cuidar de Jane era divertido y leerle era divertido. Estaba viviendo dos vidas totalmente diferentes  en ese momento y cada una era un respiro de la otra”.

En una entrevista a The Atlantic, Ginsburg comentó que se apoyó mucho en su marido Marty  cuando cofundó el Proyecto de Derechos de la Mujer de la Unión Americana de Libertades Civiles en 1972: “Marty se dio cuenta de lo importante que era ese trabajo”, diciendo que “en esos años Marty se hizo cargo de la cocina por completo, y yo fui eliminada gradualmente de la cocina, para el eterno aprecio de mis hijos, amantes de la comida”.

Durante el discurso de Ginsburg en Stanford, la decana Jane Shaw, preguntó a Ruth si podía dar algún buen consejo a los estudiantes. Ginsburg dijo: “Mi suegra, una mujer inteligente, me dio este consejo el día de mi boda: ‘En todo buen matrimonio, a veces ayuda ser un poco sordo’. He seguido ese consejo asiduamente, y no sólo en casa. Lo he empleado también en todos los lugares de trabajo, incluyendo la Corte Suprema. Cuando se dice una palabra irreflexiva o poco amable, es mejor no prestar atención. Reaccionar con enfado o molestia no mejorará nuestra capacidad de persuasión”.

“Si quieres ser un verdadero profesional, harás algo fuera de ti mismo”, dijo en Stanford. “Algo para reparar las heridas en tu comunidad. Algo para hacer la vida un poco mejor para la gente menos afortunada que tú. Eso es lo que creo que es una vida con significado: vivir no para uno mismo, sino para su comunidad”.

Estamos en Madrid y llueve. No se me ocurre mejor plan, esta tarde, que revisitar en Filmin el documental RGB, que explora la vida y carrera de una de las personalidades más carismáticas de nuestro tiempo.

RGB, Filmin.

 

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VICTORIA GABALDÓN

“Mi experiencia se remonta a los años 80, cuando mis padres adivinaron que las letras y yo teníamos buena química y me apuntaron a un curso de mecanografía. Más tarde, estudié Periodismo y seguí escribiendo. Trabajé en una discográfica y seguí escribiendo. Trabajé en una agencia de marketing y seguí escribiendo. Trabajé en varias revistas y grupos editoriales, en eventos y publicidad, y seguí escribiendo. Bajo pseudónimo, pero seguí escribiendo. Soy madre de dos criaturas, Darío y Julieta. Y sigo escribiendo. En un año y medio online, al frente de MaMagazine, he escrito más de 400 artículos, he hecho más de 200 entrevistas y sigo sumando. En esta aventura no estoy sola: me acompañan poetas, escritoras, fotógrafas, creativas, ilustradoras, psicólogas, docentes y periodistas especializadas en maternidad”.

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