margaret claire davies

UN RETRATO DE MI MADRE, MARGARET. POR CLAIRE DAVIES

La realidad Madre mía

El homenaje de Claire Davies a Margaret, su madre. Dos personas decididamente distintas y rabiosamente complementarias.

Un gurú indio me dijo que no puedes amarte hasta que ames a tu madre. La mía se llama Margaret y tiene 80 años. Mi padre murió a los 56 años; ella tenía 52 años y ha estado soltera desde entonces.  Es la mediana de 3 hermanas, siempre fue la rebelde. Odiaba la escuela mientras a sus dos hermanas les encantaba. Siempre supo que quería ser enfermera, así que se fue de casa a los 18 años para estudiar Enfermería. Le aterrorizaba no poder aprobar los exámenes, así que solía decirse a sí misma: ¡Quiero hacer esto, puedo hacer esto, haré esto! Fue enfermera durante 40 años y terminó siendo jefa de cirugía en el Hospital General de Gales del Este. Cuando se jubiló, sus compañeros la recogieron en una limusina y le hicieron una gran fiesta de despedida. Estaba orgullosa de ello.  

La mayoría de sus amigas también son enfermeras. Son una tribu peculiar de personas: muy prácticas pero cariñosas y divertidas a la vez. Recuerdo que cuando yo era pequeña, tenía que estar muriendo para poder quedarme en casa y no ir a la escuela. Supongo que si estás acostumbrado a accidentes automovilísticos y a cirugías a corazón abierto, un resfriado no es nada. Si tenía fiebre, solía hacerme caminar para sudar; no le gustaban mucho los antibióticos. Ella siempre olía a desinfectante y todavía encuentro reconfortante el olor a lejía.  

Admiro la forma en que las enfermeras viven el momento. Pasan mucho tiempo con personas enfermas, así que cuando están juntas se aseguran de divertirse. Ella todavía sale con «las chicas» a tomar unos gintónics. Aunque ahora, debido a que son pensionistas, se esconden la botella de ginebra y solo compran la tónica, lo cual me parece gracioso. 

Cuando murió mi padre decidió que quería explorar el mundo. Ha estado en los destinos más exóticos y extraños, más que cualquier otra persona que conozca. Su favorito era Nepal, no podía creer cómo los niños de la calle, siendo tan pobres, podían ser tan felices. El lugar que más la aterró fue Borneo, donde atravesaba la jungla en una canoa y se quedaba en una cabaña sobre pilotes con una tribu de caníbales (hasta hace sólo 10 años). ¡Embellece cada vez más sus historias! Odiaba China y contaba que todos allí eran groseros y que la comida era terrible.

Puede ser muy drástica: o blanco o negro, lo cual me parece absurdamente gracioso, pero cuando era más joven me volvía loca. Yo hacía grandes esfuerzos para ser de mente abierta y creativa. Ella era siempre tan práctica y metódica…

Dicho esto, somos similares en muchos aspectos: ella es muy buena con las personas, en realidad es increíblemente intuitiva, nunca he conocido a nadie que pueda estar 2 segundos con una persona y acertar su esencia. Ella clasifica el mundo en dos tipos de personas, givers or takers, y siempre tiene razón.    

Mi madre es el tipo de mujer que, si alguna vez quisieras ir a la guerra, sería una excelente general organizando las tropas. Tiene su opinión sobre la mayoría de los temas; me deleito mucho burlándome de sus grandiosas declaraciones: primero finge molestarse y después no puede evitar reírse. Le gusta que sea creativa, pero realmente no entiende lo que hago -obtuve mis genes creativos de mi padre-.  

Es muy decidida y autosuficiente, dice que no quiere depender de nadie,  tiene una gran red de amigos y familiares. Camina diez kilómetros todos los domingos, hace Tai Chi los miércoles y ejercicios aeróbicos los jueves; hace diez años era incluso más fuerte que yo. También es miembro del club de jardinería, los excursionistas y la sociedad de antigüedades. Sus dos hermanas viven cerca, pero todavía me preocupa que esté lejos y que yo sea hija única. Estaba lista para mudarme a Gales hace cuatro años cuando ella dijo que estaba la mar de cómoda, lo que dio a mi ego una bofetada de sorpresa. 

Su casa siempre está impecable, al contrario de la mía; lo que yo describiría como vivir de manera creativa, ella lo llama un desastre. Cuando viene de visita siempre se queja, pero sé secretamente que le gusta porque tiene una excusa para ordenar y sentirse útil. Por ser polos tan opuestos, también somos muy similares en muchos sentidos. Ella siempre está ahí para mí, pase lo que pase. La admiro: es una roca y la amo.

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