fbpx

ANA PAREDES: «HE CREADO KILM PARA SER PARTE DEL CAMBIO»

Estilo La realidad Maternidad Moda

Poner en marcha un crowdfunding no es tarea fácil. Lo que suele pasar es que una persona entusiasta y muy convencida de que tiene una idea que puede mejorar la vida de los demás empieza a ver, cada vez más claro, que embarcarse en un proyecto así es la opción adecuada. Empieza, entonces, la creación de una memoria del proyecto. Después, la validación. Más tarde, el acoso y derribo a familiares y círculos cercanos para que te echen un cable. Tras ellos, esperar a que se produzca un efecto llamada. Intentar cerrar las máximas apariciones en medios y redes posibles. Y esperar que algo de suerte caiga de tu lado. Eso debió pensar Ana Paredes, madre lactante y emprendedora, cuando se puso a trabajar para crear Kilm, una marca de camisetas (también tienen un modelo de sudadera) parar empoderar a las mujeres durante la lactancia: «como yo, son muchas las madres que se han dado cuenta de que no lo tenemos fácil a la hora de vestirnos cuando estamos dando el pecho y sobre todo cuando se trata de hacerlo fuera de casa. Que si se te ve la teta, que si se te ve la tripa, que si te mueres de frío con la blusa abierta, que si te mueres de calor con las camisetas de doble capa… o simplemente que la ropa de lactancia que existe no va con tu estilo, o no se adapta a tu día a día. Por eso he decidido ser parte del cambio. El cambio hacia una lactancia más libre, que empodere a las mujeres». Ana es madre de dos hijas, una de tres años y otra de nueve meses, y ha creado lo que necesita.

Ana contactó con nosotras para hacernos llegar su ilusión y nosotras, que transitamos en este momento el mismo camino que comenzó ella, sentimos que debíamos poner nuestro granito de arena para que iniciativas como la suya consigan el éxito. Porque, como nos contó Guillermo López, el director de nuestra admirada revista Salvaje, iniciar un proyecto así es una bajada al infierno. En su caso estuvo poco rato, pues la respuesta del público fue abrumadora y Salvaje consiguió con mucha facilidad sus objetivos. Ojalá podamos contaros que nosotras también vamos a conseguir que MaMagazine nazca en papel a partir de 2022. Si quieres ser socia, te esperamos aquí.

Si quieres poner tu granito de arena y apoyar Kilm, la iniciativa de Ana, puedes hacerlo en este enlace. Mientras tanto, aquí tienes la entrevista que le hemos hecho para que nos cuente cómo ha llegado hasta aquí.

¿Cómo era tu trabajo antes de ser madre? ¿Y después? ¿Sufrió cambios significativos?

Antes de ser madre iba el trabajo en bici, tranquila y disfrutando del trayecto. Trabajaba mucho, pero me gustaba lo que hacía y me encantaba hacer descansos para charlar con los compañeros o tomarnos unas cervezas al salir del trabajo. Salía sin hora fija, dependía mucho de si tenía clases de algo después (dibujo, costura…) o de si había quedado para cenar o tomar algo con amigos.

Y, aunque tenía ordenador portátil, solo me lo llevaba a casa en ocasiones contadas.

Después de ser madre continué yendo en bici, pero porque iba tan justa de tiempo que no podía permitirme retrasos por usar transporte público. Todo el camino iba pensando en lo que tenía que hacer o en lo que no había hecho.

Los descansos, las cervecitas y demás desaparecieron prácticamente, y los viajes se redujeron a lo mínimo indispensable y siempre con el sacaleches en el bolso. Tenía que apurar las horas al máximo para poder ir a buscar a mi hija y pasar tiempo con ella. Pedía días sueltos para poder quedarme los viernes con ella. Pero era un arma de doble filo, porque al final tenía que trabajar por las noches para “compensar”. Mi bolso pasó a mejor vida y la mochila para poder llevar el ordenador a casa se convirtió en mi mejor aliada.

¿Cuál es la huella de tus hijas en tu trabajo?

Mis hijas han marcado un antes y un después en mi manera de trabajar. Me han ayudado mucho a organizarme, a priorizar y a saber decir no cuando sé que no voy a llegar. También he aprendido a aceptar que no todos tenemos las mismas prioridades y que lo que es importante para unos no tiene por qué serlo para otros. 

¿Qué es, para ti, lo mejor y lo peor de la maternidad?

No podría definir “lo mejor” de la maternidad porque hay tantas cosas que soy incapaz de elegir una. Podría ser el hecho de descubrir que hay otra vida, una vida diferente, que no me podía imaginar, pero que me hace sentirme mucho más feliz. El haber conocido una nueva Ana que no conocía. Descubrir el amor que se puede sentir por alguien incluso antes de conocerlo. Sentir plenitud con una sola mirada o una sonrisa…

Lo peor ha sido la presión y el sentimiento de culpabilidad al que nos vemos sometidas las madres. Parece que siempre hay algo que “no hacemos bien” o que otras madres hacen mejor. El tener que aceptar que sí es posible hacer cosas que hacíamos antes de ser madres, pero de otra forma y a otro ritmo. 

¿Qué es Kilm? ¿Qué te ha llevado a emprender?

Kilm son unas camisetas y sudadera de lactancia innovadoras, tienen una sola capa lo que las hace muy ligeras y se abren por los lados con un sistema de cremalleras invisibles para poder dar el pecho de forma super cómoda. El diseño se ha cuidado mucho, es actual y moderno porque las madres lactantes también queremos ir con estilo.

Al convertirme en madre, tomé consciencia de la importancia de la lactancia y de lo poco normalizada y visibilizada que estaba. Vi que había muy poca ropa de lactancia, y no encontraba nada que fuese cómodo, que fuera con mi estilo y que no estuviera hecho al otro lado del mundo.  Fue a raíz de eso que decidí emprender y crear Kilm, porque no quería ver crecer a mis hijas en una sociedad en la que la lactancia no está normalizada,  en la que los derechos de los niños a ser amamantados cuando y donde lo necesiten no son una prioridad. Y por supuesto, para poder conciliar y tener una vida más acorde a mis valores. 

Uno de los diseños de camisetas de lactancia de Kilm.

 

¿Cuáles son tus objetivos al lanzar este proyecto?

He creado Kilm para ayudar a las madres lactantes como yo, para empoderarlas, para ser parte del cambio. Por una sociedad en la que la lactancia sea una prioridad.  Por una lactancia más libre, para que podamos dar el pecho donde queramos, de forma cómoda y acorde con nuestro estilo. 

¿Cómo es el proceso de diseño y fabricación de tus camisetas?

Las prendas han sido diseñadas por mí y por mi amiga, la ilustradora Ruth Gómez. Utilizo únicamente algodón de primera calidad, certificado Oeko-Tex® (garantiza la ausencia de sustancias tóxicas o irritantes para la piel). Siempre quise que la fabricación fuera lo más responsable y consciente posible, así que elegí hacer todas las prendas en un taller pequeñito en Portugal para reducir el impacto del transporte. Y no solo eso, sino que la política social del taller me conquistó: las mujeres que confeccionan las prendas pueden elegir entre trabajar en el taller o hacerlo desde su casa y a su ritmo (y siempre con condiciones dignas y de forma legal). Porque sí, la conciliación es necesaria para todas las mujeres y en todos los trabajos.

X

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *