EL CUIDADO DEL SUELO PÉLVICO

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La primera vez que escuché hablar sobre el suelo pélvico fue en las clases de preparación al parto a las que acudí en mi primer embarazo. La verdad es que pasamos sucintamente por el tema, pero me alegró saber que esos ejercicios de contracción de los músculos del perineo que yo hacía, frecuentemente, al estar parada esperando que el semáforo se pusiera en verde se llamaban ejercicios de Kegel y me iban a ayudar a evitar futuros problemas como la incontinencia.

Ahora, con dos partos a cuestas, sé que los ejercicios de Kegel no deben limitarse a los momentos cercanos a los partos: la importancia de esta musculatura es enorme y poco se habla de ella para todos los problemas que podemos evitarnos si la entrenamos.

Para saber un poco más hemos charlado con Emeline Hahn, cofundadora de Fizimed y creadora de la sonda médica para la reeducación del suelo pélvico Emy y con Laura Rojas, fisioterapeuta especializada en el cuidado del suelo pélvico. Emeline, jugadora profesional de baloncesto, fundó la start-up Fizimed con la intención de desarrollar productos innovadores que ayudasen a mejorar la salud hace ya tres años y medio. Aunque su primer proyecto era una prótesis de rodilla, Emeline detectó que, quizá, fuese más importante ocuparse del suelo pélvico: una de cada diez mujeres en Francia, su país de origen, tiene problemas con su suelo pélvico y 3 millones sufren incontinencia.

Si bien en Francia se lleva hablando y trabajando esta musculatura desde hace unos 25 años, en España solo hace diez años que nos ocupamos de estos asuntos. Nos cuenta Laura Rojas que la creación de En suelo firme, hace 9 años, fue una gran noticia para muchas mujeres porque hablar de este tema seguía siendo un tabú: «Al fin y al cabo, el suelo pélvico está codo con codo con los genitales femeninos. Estamos hablando de la mujer, la gran olvidada. Menstruamos en silencio, sufrimos con dolor las relaciones en silencio, debemos llevar el ritmo que marca una sociedad todavía muy masculinizada, sin que nuestros «asuntos» femeninos se perciban o se noten. Hablamos de incontinencia urinaria, de gases, de heces… ¿quién quiere hablar de esto? No hablamos porque nos avergüenza, no sabemos dónde buscar soluciones y pensamos que es algo propio de la vejez. Es muy complejo y cuesta mucho abrirse para hablar de estos temas. Lo bueno es que cada vez disponemos de más información, que no es un problema de señoras en la vejez sino de madres que acaban de dar a luz o mujeres deportistas de élite. Es algo de lo que podemos hablar, que se puede resolver y de la que no debemos avergonzarnos».

Continúa Laura: «Pensamos que la calidad de nuestro suelo pélvico está directamente relacionada con el parto, pero el deporte a todos los niveles puede causar estos problemas. No hace falta ser atleta para tener una incontinencia. Muchas chicas en el instituto, en un ejercicio físico normal, pero que a lo mejor aguantan muchas horas antes de ir a hacer pis, problemas de estreñimiento… hay una serie de factores que, juntos, explotan. Da igual la edad y tampoco está directamente relacionado con el deporte. Un entrenamiento muy intensivo que no tenga una compensación, que deje de lado el suelo pélvico, generalmente puede dar problemas. También hay que añadir a estas variables un factor genético. El envejecimiento sucede en todas partes: por eso es importante cuidar nuestro suelo pélvico para evitar los problemas en la madurez. La menopausia es otro factor de riesgo, no solo madres recién paridas. Por eso es importante cuidar y entrenar esta musculatura lo antes posible».

Yo he ejercitado mi suelo pélvico con los tradicionales ejercicios de Kegel, pero no es lo mismo hacer lo que crees que tienes que hacer, siguiendo unas instrucciones para ejercitar un músculo que no ves, que hacerlo guiada por una sonda que tiene la capacidad de medir en 360º tu ejercicio. Lo que he descubierto usando una sonda de reeducación es que los ejercicios son mucho más complejos de lo que imaginamos y nos hacemos conscientes de esa musculatura invisible pero tremendamente importante para nuestra presente y futura calidad de vida.

Aproveché para preguntar a Laura por la coexistencia de los tratamientos en consulta y los ejercicios que podemos hacer en nuestras casas. Porque la recuperación del suelo pélvico, habitualmente, se hace en consultas de fisioterapeutas especializadas. Pero me gustaría saber qué ventajas ofrece una sonda y de qué manera se puede combinar con el trabajo en las consultas: «No todo el mundo tiene acceso a un especialista. La creación de sondas viene a cubrir una necesidad que las mujeres tenemos y que no siempre podemos solucionar yendo a un fisioterapeuta. Las sondas son un complemento maravilloso porque te permiten ejercitarte en tu casa, en un viaje de trabajo, de vacaciones… puedes llevarte el bio feedback contigo y ver tus avances en tu teléfono. Una sonda te permite seguir haciendo en casa los deberes que te ha dado tu fisioterapeuta en consulta y mantenerte altamente motivada a través de la aplicación. Como el suelo pélvico no es tan medible como otros músculos como el bíceps, las sondas de este tipo ayudan a visibilizar algo que es invisible. Creo que no sustituye el tratamiento presencial porque el suelo pélvico no solo es la contracción de los músculos perineales: el suelo pélvico vive en el cuerpo y, como tal, hay que estudiarlo dentro del cuerpo. Las especialistas vemos a la mujer en su conjunto: cómo pisa, cómo respira, cómo actúa su abdomen… el tratamiento es global y por eso es importante estar guiados por un especialista. La sonda nos ayuda a ejercitar los músculos del perineo, con lo que ya tienes mucho ganado. Pero si tu abdomen no es competente, no valdrá de nada este trabajo.

 

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LA MUSCULATURA DEL SUELO PÉLVICO

El suelo pélvico es un conjunto de músculos y ligamentos que cierran la cavidad abdominal en su parte inferior. Su función es sostener los órganos pélvicos (vejiga y uretra, útero y vagina; y recto) en la posición adecuada porque de ello depende su normal funcionamiento.

SONDA PERINEAL DE BIOFEEDBACK EMY

La sonda Emy se carga en una caja que se conecta vía usb. Cuando está cargada, basta con agitarla para que se encienda.

Con la ayuda de un lubricante, se introduce en la vagina.

Emy se utiliza, conectada vía bluetooth, con una app (disponible en IOS y Android) que, tras un test previo, propone un programa adaptado a tus necesidades, tiempo disponible y condición física.

Al utilizar la sonda acompañada de la app es posible realizar tu programa de entrenamiento a la vez que observas tus mejorías. Este programa es muy intuitivo y uno de sus puntos fuertes es su capacidad para motivarte durante el entrenamiento.

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