DESTERRANDO ALGUNOS MITOS SOBRE LA LACTANCIA MATERNA

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Seguramente estés más que harta de recibir opiniones que no pides cuando das el pecho a tu criatura. Madres, vecinas, amigas, desconocidos… todas tienen algo que aportar y, aunque seguramente lo hagan con la mejor intención del mundo, cada mujer y cada lactancia son únicas y no deberían ser motivo de tesinas y consejos no solicitados. ¿Cuántas veces has escuchado que es una pérdida de tiempo dar el pecho a tu bebé a partir de su primer año de vida, por ejemplo? Hay tantos mitos sobre la lactancia materna que es difícil hacer una selección. Pero la hemos hecho y aquí te ofrecemos, coincidiendo con la celebración de la Semana Mundial de la Lactancia Materna 2022, el TOP 3  de MITOS A DESTERRAR SOBRE LA LACTANCIA MATERNA.

Antes de ello, vamos a recordar los beneficios de la lactancia materna —según la OMS—. Si eliges amamantar a tus criaturas, debes saber que:

  • La leche materna protege contra las enfermedades
    La leche materna está llena de inmunoglobulinas que protegen a los bebés contra la neumonía, la diarrea, las infecciones del oído y el asma, entre otras enfermedades.  Amamantar inmediatamente después del nacimiento es importante porque el sistema inmunitario de los recién nacidos aún no está del todo maduro. Es por ello que muchas veces se denomina a la lactancia materna como “la primera vacuna”. La lactancia materna en la primera hora de vida reduce en casi 20% el riesgo de morir en el primer mes. Los recién nacidos tienen un sistema inmunológico muy inmaduro y son altamente vulnerables. La leche materna ofrece protección inmediata, así como estimulación del sistema inmunológico. 
  • La lactancia reduce los costes asociados con el cuidado de la salud
    Un estudio descubrió que por cada 1.000 bebés no amamantados, hubo 2.033 visitas adicionales al médico, 212 días de hospitalización adicionales, y 609 recetas extras por solo tres enfermedades — infecciones del oído, respiratorias y gastrointestinales. Solo en los Estados Unidos, si el 90% de las madres amamantara en forma exclusiva durante 6 meses, se ahorrarían 13 mil millones de dólares al año en costes de atención de salud pediátricos y se evitarían más de 900 muertes.
  • La lactancia ayuda a prevenir el sobrepeso en los niños
    La lactancia materna prolongada puede reducir los riesgos de sobrepesos y obesidad infantil en un 12%.
  • La lactancia materna hace que los bebés sean más inteligentes
    Los adolescentes y adultos que fueron amamantados de niños obtienen de 2 a 5 puntos más en los indicadores de desarrollo cognoscitivo. La lactancia materna también se asocia a mayores logros educativos. Además, el amamantamiento durante 6 meses, en comparación con 4 meses, mejora el desarrollo motriz de los bebés.
  • La lactancia materna promueve el vínculo materno-filial
    Un período más prolongado de lactancia materna también se asocia a una mayor capacidad de respuesta materna y a la seguridad emocional que brinda el vínculo.
  • La lactancia materna protege a las madres contra el cáncer de ovario y de mama
    Las mujeres que no amamantan presentan un riesgo 4% más alto de padecer cáncer de mama y 27% mayor de cáncer de ovario. También corren mayor riesgo de padecer hipertensión y enfermedades cardiovasculares.
  • La lactancia materna es buena para el medioambiente
    La leche materna es un alimento natural y renovable que no necesita envase, transporte ni combustible para prepararse. Por cada millón de bebés alimentados con leche de fórmula se usan 150 millones de envases, muchos de los cuales acaban en vertederos.
  • La lactancia materna es un buen negocio
    Las mujeres son el segmento de la fuerza laboral de crecimiento más rápido. La lactancia materna reduce el ausentismo y los costes de atención en salud y mejora la retención y la productividad de las empleadas. Las ausencias de un día para cuidar de criaturas enfermas es dos veces más frecuente entre las madres de los bebés alimentados con leche de fórmula.

Conocemos las ventajas. ¿Desterramos los mitos?

MITO número 1: “SI TUS TETAS SON PEQUEÑAS, NO PRODUCIRÁS SUFICIENTE LECHE”
¡Negativo! El tamaño de los pechos se debe a la cantidad de tejido graso y fibroso, además de a la cantidad de tejido glandular productor de leche. La producción de leche materna se estimula hormonalmente y aumenta con la demanda del bebé. En realidad es sencillo: el bebé controla la cantidad de leche producida, y el tamaño del pecho no supone ninguna diferencia de cantidad. Hay muchas causas que pueden incidir en la producción de leche. Entre ellas están el estrés, el cansancio o la depresión, pero el tamaño de los pechos no es un factor que contribuya a ello.

MITO número 2: “ES NORMAL QUE AMAMANTAR DUELA”
Este puede resultar sorprendente, pero no: ¡la lactancia no debería ser dolorosa! Aunque muchas mujeres sienten algunas molestias iniciales relacionadas con el hecho de que el bebé se agarre bien al pezón, la lactancia no debe ser dolorosa. Si sientes dolor, recurre a tu matrona, a asesoras de lactancia o a alguno de los grupos de apoyo que, seguro, tienes cerca —infórmate en La Liga de la Leche—.

Los problemas para establecer una lactancia exitosa suelen estar relacionados con el bebé, no con la madre. Es posible que los bebés no puedan agarrarse bien al pecho —porque madre y bebé no hayan encontrado todavía la postura que favorezca un buen agarre, por ejemplo—, por lo que las madres no deben asumir automáticamente que el problema es su pecho.

MITO número 3: “AMAMANTAR A UN BEBÉ DESPUÉS DE LOS 12 MESES TIENE POCO VALOR PORQUE LA CALIDAD DE LA LECHE MATERNA EMPIEZA A DISMINUIR DESPUÉS DE LOS SEIS”
La calidad de la leche materna NO disminuye con el tiempo. Es cierto que la composición de la leche materna cambia a lo largo de la duración de la lactancia, pero esto no es más que otra señal de que la leche materna se ha desarrollado perfectamente para seguir satisfaciendo las necesidades de tu bebé. La razón por la que se añaden alimentos complementarios a la leche materna a los 6 meses no es porque la leche materna ya no sea importante, sino simplemente porque las necesidades nutricionales y calóricas de los bebés no se cubren solo con la leche materna. La leche materna seguirá proporcionando a tu bebé protección inmunológica, además de nutrición, durante todo el tiempo que le sigas dando leche materna.

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VICTORIA GABALDÓN

“Mi experiencia se remonta a los años 80, cuando mis padres adivinaron que las letras y yo teníamos buena química y me apuntaron a un curso de mecanografía. Más tarde, estudié Periodismo y seguí escribiendo. Trabajé en una discográfica y seguí escribiendo. Trabajé en una agencia de marketing y seguí escribiendo. Trabajé en varias revistas y grupos editoriales, en eventos y publicidad, y seguí escribiendo. Bajo pseudónimo, pero seguí escribiendo. Soy madre de dos criaturas, Darío y Julieta. Y sigo escribiendo. En un año y medio online, al frente de MaMagazine, he escrito más de 400 artículos, he hecho más de 200 entrevistas y sigo sumando. En esta aventura no estoy sola: me acompañan poetas, escritoras, fotógrafas, creativas, ilustradoras, psicólogas, docentes y periodistas especializadas en maternidad”.

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